Frente a las 40 razones por las cuales no votar por Keiko yo solamente tengo un par por las cuales sí votaré por ella. Ciertamente no creo que ella sea la candidata que la mayoría esperaba ni mucho menos su inaceptable partido, el mafioso amasijo con el que nos hubiera gustado tener que tratar.
No creo en políticos honestos, ya que en el Perú, en general no he conocido a mucha gente honesta. Desde la universidad, cada político que he conocido ha estado lleno de basura y codicia. Los de izquierda, buscando un lugar en cualquier institución del Estado donde encaramarse como garrapatas, y los de Derecha buscando alguna norma que les favorezca algún negociado con que satisfacer su codicia.
Durante el gobierno de Toledo he visto secretarios de juzgado coimeros e incompetentes ascender a Jueces y Fiscales; con la lista de Ollanta he visto subir al congreso a canallas que explotaban a sus trabajadores y sobornaban testigos para no pagar beneficios sociales. Ni Toledo mismo, ni su familia, son un referente de honestidad. Sobre Ollanta pesan acusaciones de la misma agencia de Derechos Humanos que acusa a Alberto Fujimori... y sobre Keiko pesa la increíble falta de haber coexistido políticamente con un sujeto tan imbecilmente canalla como Carlos Raffo.
Así que, no me trago el cuento de mesías políticos, que terminarán con la corrupción en un abrir y cerrar de ojos, que convertirán al Perú en paraísos donde los delincuentes purgarán cadenas perpetuas y permitirán un reparto más equitativo de los beneficios. Todos esos políticos que ofrecen desayunos y pensiones están completamente podridos...
Dentro de unas horas no estaremos eligiendo solamente un presidente deshonesto como de costumbre, estaremos eligiendo, y esto es lo más probable, el próximo enemigo de la endeble institucionalidad peruana. Creo que se vienen cinco años difíciles para el Perú, cinco años en los que la sociedad civil va a tener que luchar muy duro para no perder lo que se ha ganado (aunque sea poco).
La razón por la que votaré por Keiko es que he visto que, si bien no podemos elegir a un gobierno "amigo", aun podemos elegir a nuestro "enemigo". Veo en Keiko un enemigo menos peligroso que Humala, ella tiene menos poder en el congreso; menos relaciones que Humala en el ejército, menos amigos como Vargas Llosa que avalen sus despropósitos; a todo el grupo La República en su contra; el Presidente de la Corte es el hombre que condenó a Alberto Fujimoi; y, su padre en la cárcel, ahora tiene menos fuerza que cuando siendo presidente, y habiéndose destapado su asquerosa corrupción, se vio obligado a disolver el SIN, convocar a elecciones y renunciar por Fax.
Humala, en cambio, tiene seguidores que hacen gala de violencia tanto verbal como de hecho donde quiera que se discrepa con sus puntos de vista. Tiene más poder que Keiko en el congreso; tiene el apoyo de Hugo Chávez (aunque esto es negado por sus devotos); tiene relaciones con el ejército; tiene el apoyo de la vieja izquierda (que en cuanto a santidad es tan canalla como la gente del fujimorismo); es un admirador de Velasco y Sendero Luminoso; tiene acusaciones de violaciones de Derechos Humanos de agencias independientes; tiene antecedentes directos como golpista; y esto porrque fue educado como golpista; y deja entrever la pobreza intelectual de alguien que recibió entrenamiento para marchar y gritar.
Mi impresión es que Keiko es el enemigo más débil que el Perú puede escoger para luchar, y mi impresión es también que, sea que gane uno o sea que gane otro, el Perú tendrá inevitablemente que luchar.


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