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viernes, abril 13, 2007

Cueto y Borges: Coincidencias coincidentes





En nuestro Post: Cueto la Confesión Literaria; hacíamos mención del relato “La Total Liberación”, en el que se narra la historia de un escritor que construye su obra “plagiando” un pequeño y perdido relato de Onetti.

En este artículo haremos una comparación entre “Emma Zunz”, cuento escrito por Borges y publicado como parte del “Aleph”, cuyo argumento, el mismo Borges confiesa, le fue sugerido por Cecilia Ingenieros; y el cuento “Los vestidos de una Dama” de Alonso Cueto, publicada en la antología del mismo nombre.

Los Argumentos:

Emma Zunz:

Emma, al enterarse de la muerte de su padre, recuerda al autor de la desgracia de su familia, el ahora rico dueño de una fábrica de tejidos, Aaron Loewenthal. El viejo Zunz había sido acusado de desfalco mientras el verdadero ladrón había hecho fortuna. Emma, pretextando la amenaza de huelga, logra una cita privada con Loewenthal. Las costumbres de Emma son un poco piadosas, así que requiere aprender otra rutina para realizar su venganza; ese día va a varios bares para observar a mujeres de mal vivir, luego da “al fin con hombres del Nordstjarman” y se acuesta con uno. Ya en la oficina de Loewenthal, mientras que aquél va por un vaso de agua, saca el revolver y le mata. Luego toma el teléfono y llama: “Ha ocurrido una cosa que es increíble... el señor Loewenthal me hizo venir con el pretexto de la huelga... Abusó de mí, lo maté...”

Hay ciertos puntos en la historia que merecen recalcarse: Emma ha preparado un discurso de venganza que no llega a pronunciar, porque en los nervios mata primero a su víctima, quien muere sin saber la razón.


Los Vestidos de una Dama:

Teresa es una chica de costumbres conservadoras (“una monja sin hábito” escribe Cueto); quien por casualidad encuentra una carta dirigida a su madre difunta. Rocha, rico empresario de la televisión había sido amante de su madre, la engañó y la abandonó embarazada.

Teresa mediante una mentira logra una cita con Rocha. Previamente se ejercita como mujer “fatal”, frecuentando hombres en el bar de un hotel. Entabla una relación con Rocha, hasta que llegado el momento se da a conocer y lo mata de un tiro. Abandona el cadáver en una calle de Lima.

Diferencias o variaciones

Superficialmente las diferencias son obvias: El relato de Borges es breve, mientras que Cueto desarrolla una historia un poco más larga. Sin embargo, al analizar los puntos de tensión, es donde las diferencias adquieren el tono de variaciones del original. Veamos:

Ambas historias se desencadenan en una carta. Emma Zunz es notificada de la muerte de su padre. Teresa encuentra una carta de amor dirigida a su madre en una enciclopedia.

En ambas historias hay un muerto que debe ser, de algún modo, vengado. Mientras que es el padre muerto quien desencadena la venganza de Emma; es la difunta madre la que lleva a realizar la suya a Teresa.

En el bar Emma rechaza a un hombre muy joven porque teme que le inspire ternura, en cambio prefiere a uno más grosero. Por otro lado, el tercer hombre con el que Teresa se frecuenta por un par de semanas, es un joven venido de Chiclayo.

La cuestión del discurso es otro punto de tensión: Emma naturalmente, no es una asesina, y dispara primero sin darse cuenta de que no había pronunciado su discurso final. Teresa, en cambio informa a Rocha la razón de su muerte con maestría y síntesis oratoria.

Los distintos puntos de tensión en la historia, sugiere que el relato de Cueto se desarrolla sobre la idea principal y la estructura del relato de Borges. Lo que Cueto habría hecho es variar y desarrollar los puntos de tensión: mientras que Emma se acuesta con uno, Teresa se acuesta con varios. Mientras que Emma simplemente mata a su víctima, Teresa se relaciona con él. Mientras que Emma apenas puede decir algo; Teresa pronuncia un discurso solemne... (Me hacer recordar a los estudiantes que cambian partes del trabajo de sus compañeros para disimular la copia).

Como resultado de esto, el relato de Borges es infinitamente superior:

En principio, el relato de Borges sugiere, mientras que Cueto nos presenta un personaje cerrado.


En segundo lugar: Emma es una figura verosímil, cuyo plan aun realizándose, tiene las fallas de toda obra humana (v.g. el asunto del discurso); Teresa, en cambio, en su ejecución matemática y milimétrica se nos presenta como un androide, más que una persona es un robot. ¿Cómo es que una chica de familia, una “casi monja”, se convierte en una asesina calculadora y brillante? La historia de Cueto pierde verosimilitud (en el caso de Emma hay un trasfondo moral y de honor propio de la época), queda reducida a una simple fábula.


Finalmente, el relato de Borges no es el simple relato de una venganza, en realidad hay un tema que se mueve bajo la superficie: esto es la naturaleza de la Verdad, la historia resulta en una especie de problematización de la lógica de lo falso y lo verdadero:



“La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también era el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios” [1]


En cambio, el relato de venganza escrito por Cueto, no es otra cosa que el relato de una venganza.

Conclusiones:


En este caso, las conclusiones más interesantes, son las que brotan del propio lector.





Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta





Referencias:


[1] BORGES, Jorge Luis; “El Aleph”; Lima – Perú; El Comercio S.A.; 2000; p.47





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Cueto: la Confesión Literaria

Entre plagios y deslices... ¿la libertad?








“La Total Liberación” es un relato de Alonso Cueto[1]; en él, se narra la historia de Garassa; empleado de un periódico limeño que en sus ratos libres escribe una novela corta.

La primera novela de Garassa es recibida favorablemente por la crítica, luego renuncia a su empleo para dedicarse a escribir a tiempo completo. Su segundo libro se publica en España y resulta ser un éxito mayor que el primero. Se casa. Es famoso y, de vez en vez, publica algunos artículos en su antiguo periódico. Viaja por Europa y se muda un par de años a Londres. Como quien dice, este Garassa vive el “sueño ameliterario”

Sin embargo el relato de Cueto está lejos de ser un cuento de hadas. Garassa, en su fama, padece terriblemente. Aun cuando publica una novela que se convierte en un auténtico “boom”; más tarde haría esta confesión:


“- No hay nada en la novela que valga la pena por sí mismo – dijo a un periodista -. La he publicado como un homenaje a un gran escritor. Hay un cuento de Juan Carlos Onetti, un cuento de tres páginas que se llama “La Total Liberación”. Durante todos estos años he estado viviendo en este cuento, he estado viviendo en cada una de sus palabras para escribir las páginas que usted conoce y que han salido de esas frases en voz baja, de esa escena única y de ese largo monólogo que es el cuento de Onetti. Allí puede usted encontrar todo lo que en mis novelas he escrito. No he creado nada por mí mismo. Mi obra carece de todos los méritos, excepto tal vez de una redacción correcta. Es muy poco. No soy sino un repetidor original. Cuando leo a Onetti, soy un mendigo que agradece tener un pan que nunca va a acabarse. Él es el verdadero autor de mis libros. Se lo digo para sacarme un peso de encima, para que no vuelva a pedirme cuentas”[2]


“La Total Liberación” de Cueto es un relato en extremo interesante, me provocó una favorable impresión cuando lo leí, pero luego tuvo un giro de inesperado contenido moral cuando leí “Los Vestidos de Una Dama” (otro relato de Cueto en el mismo libro); impresión que fue confirmada varios años después cuando salió a luz el asunto del artículo sobre Borges.

La cuestión es que esta suerte de “confesiones” indirectas, podrían tomar un giro recurrente en el mundo de arte. Se me ocurre pensar en esa canción de Silvio Rodriguez:


“Me he dado cuenta de que miento,
siempre he mentido
he escrito tantas
inútil cosas
sin descubrirme
sin dar conmigo...”



Roberto Pável
Jáuregui Zavaleta



Referencias:

[1] CUETO, Alonso; “Los Vestidos de Una Dama”; Lima – Perú; PEISA; 1998; pp. 7-12
[2] CUETO; Op. Cit.; pp. 9-19

Temas Relacionados:

Examen Forense del Presunto Plagio de Cueto

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domingo, abril 01, 2007

Examen Forense del Presunto Plagio de Cueto

Sumario, Científico, Analítico y Lo que Usted Guste





Los nombres de Borges y Cueto ahora se ven unidos en un nuevo hecho de “sangre”.

Resulta que según algunas publicaciones y muy bien informados blogs, Alonso habría tenido un desliz de esos que las buenas gentes denominan negligencia, y que las malas lenguas bautizan como “plagio”.

Examen de evidencias:

El Utero de Marita ha tenido la cortesía de poner a disposición del público, con el tiempo suficiente para enredarse de estos entuertos, ambos textos; el artículo “de” Alonso Cueto, y el artículo de la Nación..

No se necesita un examen pericial para determinar que la similitud es una asombrosa “coincidencia”

La declaración Instructiva:

Como en toda investigación científica (al estilo Código de Procedimientos Penales) debe haber una sabrosa declaración del imputado, en la cual refiere nombre, religión, bebidas favoritas, cigarros recomendables, ingresos y clubes, además de lugares habituales de uso de drogas (en caso de usarlas); nos pasaremos de frente a la quinta pregunta. Y en este punto recurriremos al bien documentado blog Radio Alfil, en la que se han colocado las dos versiones oficiales del laureado escritor nacional (a fuerza de evitar odiosas acusaciones debemos reconocer que las fuentes de ambas versiones son perfectamente citadas en el mencionado blog)

En resumen, en la primera declaración, Alonso Cueto hace lo mismo que hizo el hermano de Kouri cuando lo pescaron recibiendo los cuchumil dólares de las manos de Vladimiro: lo negó todo, más o menos así:

“No podía por lo tanto haber publicado nada en otro diario el 2 de octubre. Incluso una semana antes de dejar Expreso, después de hablarlo con su director de entonces Manuel D’ornellas, dejé de ir al diario. Es posible, entonces, que si el documento que tienes es cierto, haya quedado mi nombre en algún cuadro o marco de los diagramadores y haya entrado allí el artículo que a lo mejor encargué a alguien pero que no escribí. Esto, si es cierto el documento” (Tomado de Radio Alfil)


Es decir, Cueto lanza un argumento mitad físico y mitad lógico. Los cuerpos ocupan un solo espacio en el universo. Su cuerpo, que ocupaba el diario Expreso pasó a ocupar otro espacio en otro medio de comunicación, por lo tanto, ergo, so, es imposible, a no ser que tenga el don de la ubicuidad que haya escrito ese artículo; ya que no sería la primera vez que se publican artículos con su nombre... (Esta última parte de la explicación es una espada de dos filos y sin empuñadura).

Luego, Cueto reflexiona, regresa de viaje, y declara lo siguiente:

“1. Al buscar en mis archivos he encontrado que efectivamente escribí ese artículo, que fue el último que publiqué en “Expreso”. Tengo el original en mis manos.
2. En el artículo original, hay una explícita referencia en el final de la primera columna. Allí menciono que la prensa argentina ha destacado algunas de las historias de la relación entre Borges y Kodama. Esta sección de mi artículo aparece sin embargo parcialmente mutilada, probablemente sin mala intención, en el facsímil que reproduce “Correo”. (Tomado de Radio Alfil)




Como creo que Alonso Cueto se merece un juicio justo; y el pasado y difunto Código de Procedimientos Penales prescribía que cuando el reo indicaba un hecho favorable a su defensa, este debía ser verificado de inmediato, hago un súbito alto en la redacción de esta nota, para aplicar por primera vez en la historia del Perú el mencionado precepto, y vuelo al recorte periodístico para confirmar la mutilación de la primera columna del artículo sub materia. (Si desea verificarla conmigo haga click aquí)

Resultados del Examen del Recorte:

Se aprecia que efectivamente aparece un rectángulo que “recorta” la hoja del diario, afectando “aparentemente” no solamente la primera, sino las tres primeras columnas.
  1. Digo “aparentemente”, porque teniendo en cuenta que se ha cortado tres columnas y por lo tanto una significativa parte del artículo, es de esperarse que no haya concordancia entre el final de cada una de estas columnas y los textos que continúan.
  2. De una sencilla lectura se aprecia que los textos de la primera, segunda, tercera y cuarta columna de la nota guardan absoluta concordancia, no apreciándose vacíos ni falta de coherencia. En otras palabras: un examen del artículo nos muestra una unidad coherente, sin evidencia de adulteración o mutilación descuidada.
  3. Cortar casi 25% del artículo de ese modo, y arreglárselas para que conserve la fluidez de un solo texto hacen del patriota más que un revelador de plagios, un genio; más que un genio, un suertudo convicto y confeso. Una hazaña de ese calibre no creo que pueda repetirse.

    Conclusiones:

    Las evidencias parecen indicar que ha caído otro ícono de las juventudes universitarias. Aunque hablando entre nosotros, Bryce me caía más simpático.



    Roberto Pável
    Jáuregui Zavaleta

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Próximamente:

“Cueto: ¿La confesión literaria?”
“Cueto y Borges: coincidencias coincidentes”


¡Ojo!

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